24/11/21

Liminal - Special Program for Education And Reintegration (SPEAR)

Durante la segunda guerra Mundial, una docena de soldados británicos condenados a penas severas por un tribunal militar recibieron una oferta de indulto a cambio de llevar a cabo una misión, considerada suicida, para el ejército de Su Majestad. Durante la preparación de la misión, mientras se entrenaban en los brumosos páramos escoceses, fueron atacados por un clan de licántropos, los cuales consideraban que habían invadido su territorio. A pesar de que al final solo lograron sobrevivir tres de los miembros del pelotón, los bien adiestrados militares lograron imponerse a la fuerza bruta de los salvajes licántropos. Debido a las bajas, la misión original tuvo que ser asumida por el mayor Reisman de la OSS estadounidense, quien recuperó la idea de emplear convictos condenados para llevar a cabo la misión, pero eso es otra historia.
Lo realmente importante del incidente es que el miembro del Consejo de Merlín que se ocupó de encubrirlo, supo ver el potencial en los supervivientes al encuentro y les ofreció la oportunidad de servir a su país llevando a cabo misiones contra licántropos, magos y otros liminales filonazis, asociados al amparo de la temida Sociedad Thule. Estos soldados (considerados prescindibles) pronto fueron apodados «el pelotón suicida» por los caballeros al servicio del Consejo. Las bajas del grupo eran numerosas y sus filas debían ser continuamente reconstituidas con más soldados sentenciados a la pena capital o con condenas largas, a los que se les conmutaba la pena a cambio de sus servicios. Tras la guerra, algunos de los supervivientes de esta unidad ingresaron en la recientemente creada División-P, en calidad de asesores, instructores e incluso agentes.
La idea de ofrecer a liminales encarcelados por delitos leves la posibilidad de reducir su condena a cambio de servicios comunitarios surgió a mediados de los años Sesenta. Por aquel entonces, la División-P no sabía qué hacer con los liminales que habían cometido delitos que no revestían una gravedad suficiente como para justificar un confinamiento indefinido o que, según la ley británica, tenían derecho a acogerse a medidas penitenciarias. Fue uno de los agentes veteranos, un antiguo miembro del pelotón suicida, quien sugirió la idea de ofrecerles la posibilidad de obtener una reducción de condena a cambio de trabajar para la División. Peter Baker, un exmiembro del pelotón suicida original, fue el agente escogido para hacerse cargo de la supervisión del programa, bautizado oficialmente como Special Program for Education and Reintegration (programa SPEAR). Fue él quien empleó por primera vez el viejo nombre de su unidad para referirse, sarcásticamente, a los convictos que servían a sus órdenes. El uso del nombre informal cuajó y, a día de hoy, sigue empleándose de modo habitual entre los agentes de la División-P.
Desde entonces y hasta la actualidad, el programa SPEAR se ha mantenido de forma ininterrumpida. Un puñado de los participantes incluso han sido reclutados como agentes tras haber saldado su deuda con la sociedad. En la actualidad, la inspectora jefe Edith Corbyn se encuentra al cargo del programa, tras la jubilación de su predecesor el año pasado.

Edith Corbyn
La madre de Edith fue policía en una época en que aún no era frecuente que las mujeres se decantasen por esta carrera profesional y solían ser relegadas a tareas administrativas en las comisarías. Su padre también era policía y, aunque su madre se vio obligada a dejar su trabajo cuando se casó (esa época era así), ha seguido siendo policía de corazón durante toda su vida (sigue viva). Por supuesto, desde que tiene memoria, Edith nunca ha querido ser otra cosa que policía. Se presentó a las pruebas en cuanto cumplió la edad mínima legal, y no tardó en comenzar a servir como agente en Bristol. En 1984, Corbyn se convirtió en una de las escasas mujeres reclutadas por la División-P durante esa época, después de que lograse reducir ella sola a un hombre lobo violento que sufría el mono debido al consumo de heroína.
La inspectora Corbyn es una mujer alta y delgada de poco más de sesenta años, con el pelo blanco, que siempre ha llevado corto con independencia de la moda. Viste de forma profesional, casi siempre con camisas y pantalones negros. De labios finos y con algunas arrugas en el rostro, puede que ya no esté en tan buena forma como antes; de hecho, desde hace unos años debe usar gafas para la presbicia (que no logran ocultar su inquisitiva mirada), pero sigue siendo una de los mejores agentes de la División. Trata a los liminales a su cargo de forma severa pero siempre justa; y aquellos que se ganan su confianza suelen recibir una recomendación para encontrar empleo tras cumplir su pena.

Edith
Motivación: proteger a los inocentes, sean liminales o no.
Habilidades físicas: Atletismo 1, Cuerpo a cuerpo 2, Disparar 2 (arma corta), Percepción 3, Sigilo 1 y Vehículos 2.
Habilidades mentales: Leyendas 2, Medicina 1 y Tecnología 1.
Habilidades sociales: Callejeo 3, Convicción 2 (conservar la calma), Empatía 2 y Provocar 2.
Talentos: Investigación, Inspirador. Compromiso (hacer cumplir la Ley).
Resistencia: 9.
Voluntad: 10.
Daño: 1d6+3 (pistola).


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